La maldición del premio Donostia


¿Qué es el premio Donostia? El premio Donostia es un premio honorífico con forma de farola, que se entrega durante el Festival Internacional de San Sebastián, este premio se lleva entregando desde 1986, con lo que si no me fallan las cuentas en esta futura edición hará su número 26. Así que con 25 galardones a su espalda, se puede decir que ya es un premio consolidado dentro de nuestra cinematografía. Un premio que año tras año nos deja una imagen de un artista del celuloide bajando la escalinata del Palacio Kursaal (antes se hacía en el Teatro Victoria Eugenia) y recogiendo de manos del director del festival esta estatuilla en reconocimiento a toda su carrera.Festival San Sebastian Rotulo 59edicion

En principio todo suena igual que cualquier otro premio honorífico que se entregase en cualquier otro festival del mundo, pero no. Desde mi punto de vista este premio está maldito, fuerzas oscuras le acechan y hacen que las desgracias mas variopintas le acontezcan a la gente que lo recibe.

Para poder defender mi tesis, me tengo que remontar a la creación de este premio. Allá por el año 1986, el entonces director del Festival Diego Galán, tenía un sueño: entregar un galardón a su actor preferido Jack Lemmon. Y entonces desde su privilegiada posición crea el Premio Donostia. Hasta ahí todo perfecto. Pero como se dice comúnmente, la primera en la boca, por mucho que Diego Galán lo intentó, los innumerables compromisos de Jack Lemmon le impidieron aceptar el reconocimiento, así que el señor Galán se tuvo que “conformar” con Gregory Peck, para recoger su recién estrenado premio. El actor sin saber muy bien de que iba la cosa, recogió el premio y se fue para su casa, sin saber que algo haría que su vida cambiara, ese mismo año le diagnosticaron un cáncer y, aunque pudo superarlo, el susto no debió de ser pequeño.

Esta sucesión de acontecimientos por sí misma no demuestra nada, pero no creo que opine igual el ganador del año siguiente: Glenn Ford. Actor que después de avisarle de que era el ganador del premio de ese año, cayó en una profunda depresión de la que no se llegó a recuperar nunca. Obviamente no cayó en la depresión por ser ganador del premio, si no porque al mismo tiempo de que se enteraba de que era el ganador, también se enteraba de que su amiga más querida Rita Hayworth acababa de fallecer. Su estrecha relación era de todos conocida y por eso el actor acabó deprimido y con cirrosis hasta el fin de sus días.

¿Casualidad? Puede ser. Pero al año siguiente, 1988, el equipo del festival recibió la negativa de Joseph CottenLoretta Young, Richard Widmark y Olivia de Havilland. Parece ser que nadie quería recibir este galardón. Hasta que alguien propuso el nombre de Vittorio Gassman, actor que mantenía unas buenas relaciones con el festival.  El actor aceptó, y el mismo día de la entrega del premio, este estuvo a punto de ser cancelado ya que horas antes San Sebastián se teñía de luto debido a un tiroteo con víctimas mortales entre la policía y ETA. Pero según las palabras de Diego Galán: “Vittorio aparentaba no darse cuenta de ello y seguía conversando como si nada”.

bette davis donostia
Bette Davis en el Backstage, momentos antes de recoger el premio

El premio solo llevaba tres años de andaduras y ya acumulaba una serie de desgracias que bien podrían ser investigadas por Iker Jiménez. Aunque el plato fuerte estaba por llegar al año siguiente cuando Bette Davis recogió el premio Donostia fumando en el escenario, creando una imagen que a los realizadores de RTVE les encanta repetir año tras año. Bette Davis murió una semana después.

En ese momento la maldición se hacía fuerte y así lo podría atestiguar Claudette Colbert, ganadora de la siguiente edición, que semanas después de recibir el premio sufrió la primera de una serie de apoplejías que acabarían con su vida pocos años después.

Aún así, un valiente se animó a recoger el premio en la siguiente edición: Anthony Perkins. El actor de Psicosis, debió pensar que si había sobrevivido a un rodaje con Alfred Hitchcock podría con todo. Pues se equivocaba, moriría pocos meses después de recoger el premio.

Pero para terminar de rematar esta mala racha, dos ediciones después, en 1994, deciden darle el premio a Lana Turner, que ya sufría de cáncer en el momento de recoger el premio y que como no, moriría poco después.

Estaba claro que había que hacer algo, con lo que la organización del festival, tuvo dos ideas. Primera: había que premiar a gente más joven y segunda: que hubiese más de un único premiado. Debieron de pensar que de esta forma la maldición se dividiría y se debilitaría. Y por increíble que parezca la cosa funcionó. Ya que en 1995 se decidió premiar a Catherine Deneuve y a Susan Sarandon. Y aunque Catherine Deneuve protagonizó un escándalo al negarse a bajar por las escaleras del festival, cual vedette. No les pasó nada, no solo las dos siguen sanas y vivas, si no que  Susan Sarandon rompía su racha negativa y ganó su Oscar a la mejor actriz por Pena de muerte ese mismo año. Era la quinta vez que estaba nominada.

Parecía que la maldición acababa de romperse. Y durante unas ediciones se sucedieron los premiados sin mayor problemas, que alguna que otra anécdota. Por la escalera del festival desfilaron por este orden: Al Pacino en 1996; Michael DouglasJeremy Irons y Jeanne Moreau en 1997; Anthony Hopkins y John Malkovich en 1998; Angelica Huston, Fernando Fernán Gómez y Vanessa Redgrave en 1999, Michael Caine y Robert De Niro en el 2000.

Y no se si el cambio de siglo pilló valiente a la maldición, por que volvió y para cebarse. Avisó de una forma tímida con un pequeño cáncer de próstata en Robert De Niro. Algo que pudo superar, igual que ya había hecho Gregory Peck.

Pero todo se desató en edición siguiente cuando Jack Lemmon fallecía, él había sido el motivo por el que se había creado este premio y jamás pudo recogerlo. Esto afecto mucho a Diego Galán que para desahogarse escribió un libro titulado Jack Lemmon nunca cenó aquí”.

Y por si esto fuese poco, pocas semanas antes de comenzar el festival tuvieron lugar los atentados de la Torres Gemelas, con lo que los galardonados de ese año Julie Andrews y Warren Beatty, decidieron no ir a recoger el premio. Con lo que el festival se quedaba ese año sin nadie a quien entregarle el premio, ya que el tercer galardonado Francisco Rabal, acababa de fallecer de forma inesperada.

Así que la maldición del premio había vuelto y con mala leche. Pero desde el festival contraatacaron con fuerza, contando por primera vez con cuatro ganadores: Jessica Lange, Bob Hoskins, Dennis Hopper yFrancis Ford Coppola. Este año tampoco pasó nada, estaba claro que a la maldición le asustaban las multitudes.

Así que desde ese año han repetido la fórmula nombrando cada año a muchos ganadores. Este hechizo parece haber funcionado, pero hace un par de ediciones que la organización parece que se ha relajado y ha vuelto a su origen: a nombrar a un solo ganador por edición.

glenn close donostia
Glenn Close, última ganadora del premio Donostia

Y aunque espero que la maldición no vuelva y haya desaparecido, si yo fuese el ganador de la siguiente edición, antes de ir al festival me haría un buen chequeo médico.

Un comentario Agrega el tuyo

  1. ¿…Sabemos algo de Glenn Close?

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